Todavía con la emoción de su participación en el IBCPC Participatory Dragon Boat Festival, Vallkirias retomó este martes, 1 de septiembre, sus entrenamientos para afrontar el último tramo de la temporada.
Finalizadas las competiciones oficiales, el equipo encara ahora unos meses repletos de festivales. Entre ellos destaca el que el propio club organizará en Valladolid los días 18 y 19 de septiembre.
La jornada estuvo marcada por el reencuentro. Las palistas que habían viajado a Francia compartieron sus experiencias con las compañeras que no tuvieron la oportunidad de participar en el festival y el equipo aprovechó también para avanzar en los preparativos del Festival BCS Ciudad de Valladolid. Por todo ello, no se esperaba una sesión especialmente exigente.
Su entrenador, Narciso Suárez, había diseñado un entrenamiento técnico basado en una pirámide interválica, con el objetivo de recuperar progresivamente la rutina. Parte del equipo regresaba tras un periodo de descanso posterior al Campeonato de España de 500m celebrado en Trasona, mientras que las participantes en el festival de Francia todavía se encontraban en fase de recuperación.
Para analizar la ejecución de las paladas y corregir posturas, Narciso Suárez y José Luis Bentabol acompañaron al DB22 desde una lancha motora, grabando imágenes que posteriormente servirían para revisar y perfeccionar la técnica.

La tripulación puso rumbo río arriba hacia la presa del Cabildo, situada a unos 2,5 kilómetros del pantalán. Sin embargo, cuando apenas había comenzado el trayecto de regreso, el motor de la lancha dejó de funcionar.
Las palistas tuvieron entonces que remolcar la embarcación durante cerca de dos kilómetros, transformando la tranquila sesión técnica prevista inicialmente, en un inesperado ejercicio de fuerza.
Una divertida anécdota más para el cuaderno de bitácora de Vallkirias y una nueva demostración de que, incluso ante los imprevistos, el equipo siempre encuentra la manera de seguir paleando.
