Tras un ritmo frenético de 16 regatas y 5 finales, las dragonas de Vallkirias Pisuegra (perdón, Pisuerga) vuelven del Canal Olímpico de Castelldefels con un total de cinco medallas.
Previamente tuvieron que superar madrugones y largas colas en el desayuno, que sirvieron de calentamiento con carreras en busca de cualquier cosa que llevarse a la boca. No contentas con eso, aún les quedaron fuerzas para cantar, bailotear, chapotear en el canal, la playa, la piscina y celebrar la vida con cualquiera que se acercara a compartirla.
Finalizadas las dos jornadas, regresaron a Valladolid en furgonetas y otros vehículos. Tal vez te las hayas cruzado en alguna carretera o estación de servicio. Es fácil reconocerlas pues circulan perfectamente equilibradas con derechas, izquierdas, timoneles y tambores, haciendo suaves ciabogas por las autovías.
Si prestas atención puedes sentir el ritmo uno…dos…palada laaaaarga, vamonoooooos.
Y si miras bien, encontrarás un dragón morado con la barriga rosa y escamas azules cerca. Nunca falla.
Tienen el tiempo justo para lavar la ropa y volver a meterla en la mochila. Próxima parada: Bahía de Santander.
