Vallkirias Pisuerga e Inclusport comparten una jornada de deporte inclusivo en Zaratán

Catorce integrantes de Vallkirias participaron en el primer entrenamiento de la temporada del equipo de balonmano en silla de ruedas de Inclusport Castilla y León, una experiencia para conocer esta modalidad y compartir los valores que unen a ambas entidades.

El barco dragón y el balonmano en silla de ruedas se encontraron el pasado jueves 8 de octubre en la pista de Los Chicos, en Zaratán (Valladolid). Catorce integrantes de Vallkirias Pisuerga respondieron a la invitación de Inclusport Castilla y León y se sumaron a su primer entrenamiento de la temporada 2026-2027.

Bajo la dirección de Óscar Perales, las palistas se pusieron al mando de las sillas de ruedas deportivas para realizar ejercicios de desplazamiento y lanzamientos a portería junto a los jugadores de Inclusport. La sesión culminó con un partido que les permitió experimentar las exigencias técnicas y físicas de esta modalidad, en la que el manejo de la silla y la coordinación con el equipo resultan fundamentales.

Un referente del balonmano en silla de ruedas

El encuentro también permitió conocer la trayectoria de Inclusport Castilla y León, una asociación sin ánimo de lucro que promueve la inclusión de distintos colectivos a través del balonmano. La entidad nació en 2017 con un acuerdo de colaboración con Autismo Valladolid y Red Íncola y cuenta con varias secciones, entre ellas, la de balonmano en silla de ruedas.

Nueve años después de su creación, Inclusport, uno de los equipos pioneros de esta disciplina en España, se ha consolidado como un referente nacional. Cinco de sus integrantes forman parte de la selección nacional recientemente proclamada campeona del mundo: Lucía Martín y Fran Cazurro, como jugadores; Óscar Perales, como seleccionador; y otros dos miembros del equipo técnico.

Los retos dentro y fuera de la pista

Durante la jornada, los anfitriones explicaron las particularidades de este deporte. Cada jugador tiene asignada una puntuación en función de su discapacidad y la composición del equipo en pista debe respetar un límite de puntos, además de contar siempre con al menos una jugadora. Estas condiciones añaden un componente estratégico a las decisiones del entrenador. Las palistas también conocieron otras diferencias respecto al balonmano convencional, algunas de ellas similares a las reglas del balonmano playa.

A las exigencias deportivas se suman importantes desafíos logísticos y económicos. Según explicó Inclusport, actualmente solo seis equipos compiten a nivel nacional en España. Los otros cinco se encuentran en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Cantabria y A Coruña, lo que obliga a realizar largos desplazamientos.

El transporte de las sillas deportivas, su elevado coste y la disponibilidad limitada de habitaciones adaptadas en los hoteles son algunas de las barreras que los equipos deben afrontar para competir. Conocerlas de primera mano permitió a las integrantes de Vallkirias acercarse a una realidad que a menudo pasa inadvertida fuera del deporte adaptado.

La experiencia tendió un puente entre dos disciplinas distintas que comparten la superación, el trabajo en equipo y el compañerismo. También reforzó el compromiso de Vallkirias Pisuerga con la colaboración entre entidades deportivas y sociales de Valladolid.

Vallkirias agradece a Inclusport Castilla y León, a su entrenador y a sus jugadores la invitación y la cálida acogida. La próxima cita queda pendiente sobre el agua: la asociación espera recibirlos pronto a bordo de su barco dragón.