El viernes, 20 de febrero, la asociación Vallkirias Pisuerga se desplazó hasta la localidad vallisoletana de Nava del Rey, invitada por la Asociación de Jubilados y Pensionistas La Inmaculada, para compartir una charla centrada en la superación personal, la vida activa y el deporte como herramienta de salud y cohesión.
El encuentro, celebrado en el hogar de jubilados, contó con la acogida de su presidente, Nacho, y otros miembros de la junta directiva, quienes se desvivieron en todo momento por la organización y la logística del acto.


Bajo el título “Historias de superación. Paleando por la vida”, la convocatoria despertó tal expectación en el pueblo que, incluso, se adelantó la misa de ese día para facilitar la asistencia de los vecinos interesados.
Con el salón repleto, no cabía ni un alma más. Tras la presentación inicial de las integrantes desplazadas a la localidad, llevada a cabo por Nacho, dio comienzo la intervención de Raquel Martínez, que además de Vallkiria es también navarresa, quien agradeció a la asociación de jubilados por la invitación y a todas las instituciones que apoyan este tipo de iniciativas que nos permiten compartir experiencias y actividades (Diputación de Valladolid y Ayuntamiento de Nava del Rey). A continuación, Julia realizó un recorrido por la trayectoria de Vallkirias Pisuerga, desde sus inicios hasta su consolidación actual, subrayando sus objetivos: fomentar la práctica deportiva entre mujeres que han superado o están afrontando un cáncer y crear una red de apoyo basada en la experiencia compartida.


La dimensión sanitaria de la jornada corrió a cargo de Isabel, médica de emergencias y buena conocedora también de la localidad, quien incidió en la importancia de mantener una vida activa como factor preventivo frente al cáncer y las enfermedades cardiovasculares. Destacó, además, el valor de los hábitos saludables, como la dieta mediterránea y la ausencia de consumo de alcohol y tabaco. Por su parte, Nuria, profundizó en la parte deportiva, lo que aporta el trabajo en equipo, el deporte al aire libre, en qué consiste la modalidad de Barco Dragón, su historia y su crecimiento como disciplina vinculada a la recuperación física y emocional. Recalcó la relevancia del trabajo de fuerza y resistencia —siempre adaptado a cada persona— como pilar fundamental para la salud en cualquier etapa de la vida. Los asistentes pudieron también visualizar una regata, acercándose así a la intensidad y emoción que caracterizan cada competición.


El momento más emotivo llegó con el testimonio de Raquel Campo, también navarresa, quien compartió su experiencia personal, describiendo cómo conoció la asociación y qué la está aportando en este momento, estando, como está, en pleno tratamiento oncológico. Recién incorporada a la asociación, se definió como una “Vallkiria de secano”, ya que, aunque todavía no ha podido subirse al barco, participa activamente en los entrenamientos a través del trabajo en el ergómetro y en el gimnasio. Su relato, cargado de entusiasmo y esperanza, conmovió a los asistentes y reflejó el espíritu de compañerismo y fortaleza que define al colectivo.


Los navarreses participaron activamente a lo largo de toda la charla, con preguntas y comentarios, generando un ambiente cercano y profundamente humano que dejó momentos de visible emoción.
La jornada culminó, como no podía ser de otra manera, con la interpretación del himno de Vallkirias, compuesto por Las Bulsara; y con una intervención final de la delegación de la AECC de la localidad, poniendo el broche a una tarde marcada por la inspiración, la solidaridad y el compromiso con la vida activa.
Gracias a Felipe Román Gómez por las fotos cedidas para este artículo.